miércoles, 9 de febrero de 2011

Poesía perturbada.yolanda valenzuela.(Estancias) Relatos y otras mandangas

Lo que llevo puesto esta esencialmente sensibilizado, insiste en un objetivo claro y conciso, solo la piedra filosofal podrá crear este halo de misterio a su alrededor…hasta convertirlo en puro hechizo.

Como si de una corriente de viento se tratara, muevo la masa de aire en mi atmósfera, busco sus coordenadas, la fórmula adecuada para conservar el cutis firme y luminoso como el primer día.

Concibiendo el amor que yo siento también,  en un helecho de paja, pagano, siempre en su zona, se limita a limitar lo poco que le queda por subsistir.

Siento que todo se eleva a la séptima potencia, elabora un plan estratégico, me quiere llamar a filas, alistarme en su marina y sonreír de manera fingida.

Conozco una sensación clara de pobreza del alma, como si no fuera conmigo, como si no supiera cómo se empieza una aventura sin riesgo.

Me conecto a la onda que me paga el centinela, que en su inconexa locura acrecentó con un éxito arrollador una estupenda situación que yo disfrutare algún día.

Muy profunda la herida brota de mi boca, siendo un manantial de poesía perturbada, tocada, como una madre que acaba de perder a su hijo por una grave enfermedad, en un atropello de tiempo, sueño con un palacio de puertas blindadas donde me sienta realmente protegida y respetada.

Ya no tengo noción de cómo ni cuándo fue admitido este delirio que no entiendo, espero sacar algo de provecho, no sé si lo echo de menos, no sé si dio por sentado o goza de mi olvido en total libertad como yo gozo del suyo.

Yolanda Valenzuela
*Extraído de (Estancias) Relatos y otras mandangas Pag 13
A todo/as los petardos perdedores, enhorabuena ya podéis copiarme, gratis y sin censura.
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